SEGUNDO COLOQUIO INTERNACIONAL
con motivo del 126 aniversario del nacimiento
del General Emiliano Zapata

Lunes 8 y Martes 9 de agosto de 2005
Museo del Estado, Morelia, Michoacán

 

EMILIANO ZAPATA DESDE UNA MIRADA MUNDIAL
POR EL ING. ROLANDO ARAYA

Muchas gracias, Juan José, muchas gracias, Margarita.

Nos da gusto de estar aquí, en una conmemoración de una de las mayores leyendas del continente americano: Emiliano zapata.

Yo me imagino que aquí hay muchos expertos en zapata y que aquí en estos días se debe de haber hablado mucho de Zapata, pero creo que convendría hablar un poco más de zapatismo, y no tanto zapatismo en su época, zapatismo hoy.

¿Tiene sentido hoy Emiliano Zapata? ¿Qué estaría haciendo hoy Emiliano Zapata su viviera? Lo que yo voy a decir no pretende en lo más mínimo ser una réplica de lo que dijo el senador hace un rato.

Pertenezco a una escuela filosófica que en lugar de descartar teorías, en lugar de escoger entre eso, esto o aquello. Cada cosa es verdad, en su momento. Yo quiero dar mi visión sobre esto, sobre en el drama del mundo de hoy, con las cosas que están pasando, qué pienso yo que estaría haciendo Emiliano Zapata hoy día. Ciertamente detrás de la gesta zapatista no hubo mucha teoría. Es más hay anécdotas de en una ocasión cuando le preguntaron que qué opinión tenía el comunismo, dijo que él no sabía qué era eso, y cuando le explicaron qué era y le dijeron que alguien iría a distribuir, nombrado por la comunidad, el producto de los agricultores, diría yo le meto cuatro tiros.

Zapata hizo causa con la justicia, con valores auténticos, naturales del ser humano, no fue por una disquisición ideológica ni una profundización de teorías, no. Sin embargo estaba muy claro su apego a la justicia, a un concepto que yo llamaría zapatista de democracia, que no es ésta. Esta democracia, por eso creo que está tan, con tanto movimiento sísmico en América Latina, que el llamado Latinobarómetro dice que los latinoamericanos en un 55 % quisieran otra cosa que no fuera democracia, porque resulta que esta democracia es una manera de legalizar una pésima distribución de poder. A Zapata no le habría gustado eso, de ninguna manera. De manera que el concepto zapatista era otro. En eso, hablar aquí de una corriente de descentralización, sería muy oportuno y por supuesto un concepto de libertad campesino, que unidos con otras cosas, no ha faltado quien note una fuerte dosis de anarquismo en la ideología zapatista. Hago aquí un paréntesis porque el anarquismo ha sido muy desacreditado como una de las corrientes salidas del socialismo del siglo XIX, anarquismo, marxismo-leninismo y social democracia, quién quita para que la historia no venga a darle la razón a los anarquistas. Yo no me voy a meter en eso hoy, pero no quiero, al hablar de Zapata, dejarlo por fuera.

El impacto, el estallido zapatista con todo lo que tuvo de drama, de pasión, llegó a todos los rincones de América Latina, cuando vino aquí a México Víctor Manuel Haya de la Torre, fundador de la APARA, Alianza para la Revolución Americana, de cuya existencia sólo queda el Partido Aprista Peruano, haya planteado cinco puntos y entre ellos, la reforma agraria y nunca descartó, o sea, nunca negó el origen zapatista de sus planteamientos.

Bueno, esta corriente cundió, Haya hablaba de Indoamérica, no muy lejos de lo que podía uno hablar de México, o sea, si algo representa auténticamente Indoamérica, es México ¿no? Haya reivindicó ese concepto y el planteamiento aprista influyó mucho a otros movimientos. El aprismo es de las cosas más cercanas a lo que uno podría llamar un socialismo latinoamericano con sus tesis de espacio, tiempo histórico que fue una idea que fue a tomar de las teorías de la relatividad de Albert Eistein, uno de los pocos políticos que tuvo el atrevimiento de meterse en esto de lo que yo ando, como estudiante de la física cuántica y de la relatividad y sacó ese concepto que le permitió decir ante la publicación de un libro de Lenin, que se llamó o se llama: “el Imperialismo, Etapa Superior del Capitalismo”, Haya dice: “En Europa el imperialismo es la etapa superior dl capitalismo”, en efecto, pero en América Latina la estamos conociendo como la etapa inicial, el capitalismo está llegando en hombros del imperialismo a América Latina, de manera que nosotros no podemos usar las mismas categorías de los europeos para hablar de lo nuestro y ciertamente el tema agrario sigue vivo y especialmente cuando uno escucha cómo escucha cosas como el que no tiene sentido unidades de cinco hectáreas, posiblemente sólo tengan sentido las unidades muy grandes, pues es parte de esta concepción cuantitativa de los neoliberales que han construido una visión de mundo que yo considero alejada, no digamos de lo que conviene o no conviene, alejada de la naturaleza del ser humano, de la esencia humana y contra eso tiene que combatir el mundo y por eso Emiliano Zapata estaría cabalgando hoy día de nuevo por los pueblos pobres del mundo, que la mayoría son campesinos.

El pensamiento de Zapata en la fundación de mi partido fue reivindicado como una de las tesis fundamentales, la Revolución Mexicana y particularmente el zapatismo y algo de lo que oigo hablar muy poco que se llamó el Partido Socialista del Sudeste Felipe Carrillo Puerto, inspiró a algunos de los fundadores de mi

a pocos años del cambio el 96 por ciento de los hogares costarricenses gozaban de energía eléctrica, en todos los rincones del país. Eso no se había logrado con empresas privadas. Un fuerte desarrollo rural y yo diría que lo más destacado de todo: una verdadera revolución educativa. Porque les puedo decir: todas las revoluciones que llevan justicia se acaban si no se prepara bien a los beneficiarios de la justicia. Por ejemplo, en el campo agrario había una cosa muy natural en Costa Rica que todavía sobrevive, en toda le meseta central la tierra está muy bien distribuida. Además yo procedo de una comunidad que se llama Palmares, en donde la inmensa mayoría tienen 5, 6, 7, hectáreas y con esas 5, 6, 7 hectáreas les daba para tener lo que llamamos allá un jeep y mandar a los hijos a la universidad. Muy bien trabajadas, alta tecnología, bueno imagínense que en ese pueblo hay una finca de 80 hectáreas y la gente le dice reverentemente La Hacienda. Ah, porque tiene 80 hectáreas. Aquello es de minifundio.

Y hoy día han pasado de café altamente tecnificado a la producción bajo techo. Entonces ya bajo techo una hectárea es un latifundio, ¿no? Bajo techo produciendo chile dulce, tomate, toda esta cosa de altísima productividad y muy buenos beneficios. De manera que esta búsqueda de forma más humana de producción deberá tener un encuentro con la técnica, que no lo está teniendo en este momento.

En Bolivia en 1952 esa fue una revolución agrarista y el nombre de Emiliano Zapata era pronunciado por los líderes de aquella revolución que dio a luz el Movimiento Nacional Revolucionario, que hizo en Bolivia el cambio, o sea, uno de los intentos más grandes de lograr justicia. Hoy día Bolivia está de nuevo incendiada. Pues como no, si el 80 por ciento de la población boliviana solo hablan quecho y aimara, no hablan ni siquiera español, y les hemos metido a fuerza un traje político que no corresponde en nada a la cultura de los bolivianos, están alzados y además por hambre.

Jacobo Arven, aquí en La Paz, inspirado en Zapata hizo un intento muy serio de reforma agraria en Guatemala y por supuesto en nombre de la libertad, en nombre de la democracia y posiblemente de los principios cristianos fue derrocado por la CIA en 1954, ¿no? Porque cualquier que hable de defender a los pobres es calificado de comunista, cualquiera que diga yo defiendo a los pobres, es comunista. A Zapata le estarían diciendo comunista hoy día, cuando sé que no lo era.

Bueno hoy día con las políticas de ajuste estructural y con las políticas del consenso de Washington que no goza de tan buena salud, como la que señaló aquí el Senador, América Latina está viviendo uno de los peores dramas, ¿no?, una enorme crisis política de ingobernabilidad en todas partes, incluso en mi pequeño país, Costa Rica, que ha sido parangón de paz, de tranquilidad, es un país sin ejército, que lo abolimos hace 50 años, en 1948, el general triunfador en las armas y en la guerra civil en 1948 abolió el ejército como institución permanente. No hay ejército en nuestro país, es un país muy tranquilo.

Pero como producto de todas estas cosas que se están dando en el mundo moderno está cayendo en una crisis política de grandes proporciones. Ahora en la asamblea legislativa ahí es unicameral, no es como aquí, es solo una Cámara. Ahí no pasa nada, no se aprueba absolutamente nada. Yo digo: no hay consenso ni para un minuto de silencio, ¿verdad? Alguien llega y dice: “Propongo un minuto de silencio porque se murió fulano de tal”. Y entonces se levanta otro y dice: “Yo me opongo”. Y nada, no pasa nada, ahí no pasa absolutamente nada.

Porque se ha perdido la fe total en el sistema, en un país posiblemente una de las democracias más exitosas de América Latina, un país con más de 100 años de democracia continua. Por qué. Porque esto es producto de las contradicciones éticas, el pueblo perdió la fe en los líderes políticos. ¡Posiblemente esa fue una de las razones por las cuales yo perdí las elecciones pasadas, porque era el más pintado -como dirigente político- de los que estaban ahí, aunque yo estuviera planteando tesis totalmente contrarias a lo que estaba en boga! Ingobernabilidad, pérdida de fe en la democracia, pobreza, hambre. Son millones los latinoamericanos que se cuentan con hambre, con hambre.

Y yo quiero preguntar: ¿Qué otro valor se puede sostener en una sociedad si la gente está con hambre? ¿Qué creen que puede responder un ser humano con hambre, cuando le llegan a hablar de valores políticos de otro tipo, no, de la democracia? No, no, no, el ser humano con hambre se convierte en una fiera y mata, y de ahí es de donde tenemos esta violencia y toda esta cosa en América Latina. Por eso yo soy partidario total de lo que aquí se dijo que no convenía, que es el derecho a la alimentación. Ningún ser humano debe ser obligado a ser un homo economicus, un agente del sistema económico para poder comer. Si todos los seres humanos comieran, como un derecho, como una obligación de la sociedad alimentar a todos los niños, a todas las madres, estaríamos en un mundo con muchísimo más paz que el que tenemos en este instante y posiblemente con mucho más optimismo y con mucho más fe.

Pues bien. ¿Qué haría Zapata hoy con esta globalización en que los Estados Unidos nos vienen a proponer un ALCA ahora en Centroamérica, un Tratado de Libre Comercio en donde por supuesto no va a crear nada de agricultura porque ellos se mantienen su derecho a subsidiar la agricultura. ¿Qué estaría haciendo Zapata ante eso, no?

Es absolutamente insostenible, es inmoral, ir a someter a pueblos débiles a tratados de esta naturaleza, cuando esto va a ser la pelea del burro amarrado contra el tigre suelto. Bueno pero así hablan los neoliberales: dejen que el mercado sea el que lo resuelva. Pues el mercado va a despedazar a los pequeños.

Decía el ex Presidente Figueres de Costa Rica, líder de la guerra del ´48, Presidente tres veces, decía: “Los pueblos pobres son el corderillo en el altar de la libre competencia”. Eso no es competencia, eso es burro amarrado contra el tigre suelto; el más grande se traga al más pequeño. Eso no habría sido admisible en la ética zapatista, con lo que hoy están jugando.

Bueno nos vinieron a decir, porque en Costa Rica hubo toda una campaña para hacer que los costarricenses dejaran de producir arroz. Allá se consume mucho arroz, los ticos comen mucho arroz. Y nos decían: “Pues es que el arroz de Tailandia es más barato, hay que traerlo de Tailandia porque es muy barato”. Y claro pues han provocado despoblamiento en el campo, migraciones, etcétera. Pero hoy en día el arroz no viene de Tailandia porque las compañías americanas dijeron que el arroz de Tailandia traía un virus, ¿no?, y entonces el arroz que nos comemos es gringo, ¿no? Claro que era lo que estaba planeado desde el puro principio, ¿no?

Bueno pero eso no va a sobrevivir. Ustedes saben muy bien, el petróleo está en este momento en 44 dólares en el mercado internacional. Hay quienes dicen que llegará a 60 antes de que termine el año. A ustedes no les asusta mucho porque ustedes lo tienen aquí, ¿no? Ustedes se pueden imaginar lo que están pensando la inmensa mayoría de países que no tienen petróleo. Va a subir mucho, se está acabando el petróleo. Este American Dream con el cual quieren dirigir al mundo de que cada quien tenga un automóvil en lugar de tener un transporte público excelente, ¿no?, y no la absurdidad de gastar energía para mover una tonelada de carro y solo transportar a una persona, ¿no? Eso es sencillamente un absurdo, un monumento a la idiotez del ser humano, que hemos caído en estas cosas.

Y claro como es del American Dream para 300 millones de americanos pues 600 millones no serían muy grave. Pero resulta que ahora entraron en esto 1,300 millones de chinos y ustedes se pueden imaginar es una pajilla enorme, un popote dicen ustedes aquí, ¿no?, jalando de todos los pozos petroleros de este planeta, pues no hay manera, ¿no?, se va a acabar.

Entonces yo quisiera saber con petróleo caro a ver si los pueblos pueden traer arroz de Tailandia. Entonces la soberanía alimentaría habría sido una de las banderas por las cuales estaría luchando Zapata y dejándose de este cuento de que traigan los frijoles de aquí y el arroz de allá y el maíz del otro lado. Como es esta humillación de que México, donde nació el maíz, la capital de los tacos de este planeta, estén comiendo tacos Mc Donalds ahora porque el maíz es de Estados Unidos.

Y los transgénicos. ¿Usted preguntó sobre eso verdad? Están hablando de los transgénicos y oigo exactamente la misma música que se oyó hace 30 años con la Revolución Verde. ¿Estás de acuerdo? “Se acaba el hambre en el mundo”. Como si el hambre en el mundo fuera un problema técnico. Comida hay para todo el mundo, hay hambre en el mundo como un problema político o como un problema ético, no por un problema tecnológico. Que ahora entonces hay que traer arroz genéticamente modificado porque entonces trae tal cosa.

Lo que hay detrás de todo esto es una confabulación, la más grande de la historia, de dominación económica del mundo. Ya tenemos las grandes compañías financieras, que se han adueñado de todo, y ahora este consorcio biotecnológico, agroquímico, bueno Monsanto es uno de los sobrevivientes. ¿Saben qué ha pasado ahora recientemente? Porque ahora ellos son dueños del producto biológico, lo patentan, ahora patentan la semilla, ¿no? A un agricultor de Canadá lo acaban de condenar a pagar 4 millones de dólares a la Monsanto, en supuesta indemnización por haber usado semilla de Monsanto. Oigan usted, ¿no?, los agricultores no podrán si seguimos en esto usar, guardar, lo que fue la tradición: de vender una parte de los productos y guardar la semilla para sembrar lo suyo; ni siquiera para lo que se come porque hay que pagársela a Monsanto.

Pues este agricultor fue acusado de usar semillas de Monsanto, pero no era así. Resulta que como es inevitable hubo una polinización de un sembradío a la par y aparecieron entonces semillas de la variedad Monsanto de soya en su finca. Entonces fue acusado porque no le había pagado a la Monsanto para hacer eso y él dice: “Qué culpa tengo yode que el polen vuela solito” Y ese polen también, que el gran peligro que tenemos de que ahora están haciendo semillas que dan plantas que son resistentes a los herbicidas más fuertes de la Monsanto, al tordón y a no sé cuánto.

¿Quién nos garantiza a nosotros de que esa característica transgénica no se va a pasar a la maleza digamos? Ustedes se imaginan que todo lo que ha habido en combate a la maleza ahora vamos a pelear con lo que yo llamo maleza ninja, ¿no?, que se va a defender de todos los químicos habidos y por haber porque la Monsanto nos inunda y no nos puede garantizar a nosotros de que no se va a poder por polinización una mutación en estas plantas, como ha ocurrido con los antibióticos. El mundo proclamo su triunfo ante las enfermedades infecciosas cuando descubrió la penicilina y lo que se puso de moda fue el tema de los antibióticos, con lo cual hemos restado muchísimo la capacidad de que el ser humano utilice su propio sistema inmunológico, su equilibrio natural para defenderse de las enfermedades y no que ahora cualquier estornudo: un antibiótico, inmediatamente es lo que nos dan.

Pero qué es lo que ha pasado. Que han empezado a salir en los hospitales particularmente, en donde se utilizan antibióticos muy potentes de todo tipo, las bacterias han aumentado su capacidad de reproducción en 100 veces, con lo cual aumenta su capacidad de mutación en 100 veces. Entonces ahora aparecieron unas bacterias ninja en los hospitales, ¿no?, que no desecha ningún antibiótico y bueno es el horror. Francamente yo les confieso estoy horrorizado con esta costumbre del ser humano que en afán de ganancias le está metiendo con mucha ignorancia mano a la naturaleza, en este caso los transgénicos, no es otra cosa que eso, estamos ante un peligro parecido. Vamos a tener que enfrentar ahora en el futuro bacterias que no son atacables por ningún antibiótico, ¿no?, van a ser peor que el cáncer, ¿no?

Grave, muy grave y esto es en nombre de las ganancias de los grandes capitales de este planeta. Pues ahí estaría Zapata peleando contra los transgénicos en el mundo. Eso creo yo. No puede uno decir que no sabe de transgénicos para obviar algo. Los campesinos pobres del mundo serían ¡otra víctima más de esto de los transgénicos porque no podrá pagar esto! Y entonces, como ocurrió con la Revolución Verde, pues tuvieron que vender como no tenían dinero para los agroquímicos, para los fertilizantes y para las demás cosas.

Así que esta propiedad intelectual a como está ahora pues eso es, un motivo para luchar. Yo creo que para América Latina en que Zapata nos influyó tanto, nos inspiró y nos sigue inspirando, nos debe ayudar hoy día para buscar de nuevo un planteamiento propio de los latinoamericanos. Los pueblos se rigen por valores, la cultura pesa más que el Estado y los valores pesan más que las leyes. Los pueblos hacen lo que les indican sus valores no sus leyes. Cuando las leyes y los valores coinciden los pueblos caminan bien, pero cuando no coinciden los pueblos van a seguir sus valores y no las leyes.

Nuestra cultura latinoamericana no es igual que la europea. En Zacatecas dije hace poco que la socialdemocracia, organización a la cual pertenecemos, es demasiado rubia para los latinoamericanos, que nosotros necesitamos amorenar la socialdemocracia a que nos sirva, que sea incluso a la larga habrá que usar otra palabra, otro concepto, otra idea y empezar a darle vueltas. Zapata estaría de acuerdo con decir que la igualdad de los pueblos no debe ser simplemente un objetivo, una meta a alcanzar, como decimos los socialdemócratas. Eso está muy bien y suena muy bien que uno se declare igualitario cuando dice: Yo quiero que el mundo sea el día de mañana, compuesto o habitado por seres lo más, con mayor igualdad posible.

Pero yo quiero decir esto: La igualdad no es un destino, la igualdad no es un destino, tiene que ser un camino. Por la igualdad hay que arrancar, y lo digo no solamente en términos éticos, lo digo en términos económicos. Pueblos con mucha desigualdad, eso para avanzar en la historia es como que tengan una pierna muy larga y otra muy corta. El ritmo de avance lo va a poner la pierna corta, no la pierna grande. Eso va a ser así y hay que lograr la igualdad como una necesidad, porque tampoco podemos decir que pueda aspirarse a tener libertad en medio de semejante desigualdad. No hay. No existe. No es posible. Zapata estaría con eso, estaría con la reforma política necesaria.

El gran problema no es el tamaño del Estado, es el centralismo del Estado, ese es el gran problema. El Estado mañana quizá sea más grande que el de hoy, en términos económicos. No me importaría en tanto el poder esté distribuido en comunidades; esté distribuido en municipios, donde auténticamente dispongan de los recursos.

Aquí en México por ejemplo ustedes tienen un federalismo, pero es un federalismo un poquito teatral porque los estados no tienen recursos propios, tienen que salir del Presupuesto Federal, no es como en Estados Unidos que cada Estado el impuesto de las ventas lo cobra el Estado y con eso se sostienen. No, no, aquí no, aquí el gobernador tiene que estar tocando las puertas del Presidente de la República para que le gire y sino le gira, si no está de acuerdo con el Presidente y es opositor suyo, posiblemente no le va a girar, lo va a prensar. Tenemos necesidad de hacer esto. Y ahora que Luis Ayala habló de organización, de mayor integración política latinoamericana.

¿Por qué tenemos una OEA que no es sino la oficina latinoamericana del Departamento de Estado, los Estados Unidos? ¿Por qué no una organización de estados latinoamericanos? Me parece que eso hay que hablarlo. Zapata estaría en esto y planteando también no una reforma sino una revolución educativa. Estamos con una educación en la que estamos metiendo niños genios a los 5 años, los estamos sacando atontados con título de bachiller a los 18 porque pretendemos cosas que no van. Estamos educando niños para vivir en una sociedad que ya no existe; y esto hay que cambiarlo. Si queremos que cambiar la América Latina, por ahí hay que empezar.

Nueva base del comercio internacional, éste no nos sirve, la socialización del conocimiento, la socialización del mundo cibernético. Si seguimos admitiendo que esto sea privado, el mundo va a entrar más fuertemente en esta ola de violencia y de guerras en la que estamos en este instante. Estos desequilibrios provocan miedo y el miedo provoca violencia.

Yo creo que son muchas las naciones pobres del mundo que han salido perjudicadas con la globalización o particularmente con la globalización ensillada con la montura del neoliberalismo. Y yo creo que esos pueblos necesitan que Zapata cabalgue. Muchísimas gracias.